Infancia viaja a
Tallin (Estonia)
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Estonia, uno de los países bálticos que consiguió la independencia de la Unión Soviética en 1991, tiene una población de 1.347.510 habitantes, 403.000 de los cuales viven en Tallin, la capital.
En Estonia, como en nuestro país, la educación infantil es la primera etapa del sistema educativo. Los jardines de infancia (lasteaed) acogen niños y niñas desde los dieciocho meses hasta los siete años. La escuela obligatoria va de los siete a los diecisiete años, pero muchos pequeños de seis años van a la escuela, al menos unas horas un par de días a la semana.
En Estonia todas las madres tienen derecho a un permiso de maternidad de tres años , remunerado al 100% durante los primeros dieciocho meses del pequeño y muy parcialmente después, pero con reserva del puesto de trabajo. Estos factores, combinados con la visión tradicional de que los bebés y los pequeños están mejor atendidos en casa, explica el bajo porcentaje de niños y niñas de menos de tres años que asisten a un jardín de infancia (16%).

La oferta educativa
Desde el año 2008, con la promulgación de la política de "Una plaza de educación infantil para todos los niños", los municipios están obligados a proporcionar una plaza en un centro educativo a todos los niños y niñas de dieciocho meses a siete años.
En Estonia hay 494 jardines de infancia, 137 de los cuales están en Tallin y acogen 21.512 pequeños. De éstos, 4.100 son menores de tres años y 512 son niños y niñas con NEE (ubicados en 13 grupos que son sólo para NEE y en 49 grupos de integración). En Tallin también hay 3 centros con servicio nocturno y 19 centros privados que acogen 659 niños.
Actualmente, entre los 137 jardines de infancia de Tallin, 82 son en estonio, 32 en ruso y 13 ofrecen estonio y ruso. Hay que tener en cuenta que, a nivel nacional, una cuarta parte de la población estonia no habla estonio, y es en su mayoría de habla rusa.
En Estonia los ayuntamientos tienen competencias en la gestión y administración de la red educativa (concursos públicos de provisión de plazas, administración del presupuesto, política y planificación educativa, asesoramiento...). Gestionan la educación infantil (y pagan las maestras y educadoras), gestionan las escuelas de educación primaria (el ministerio paga los maestros y los libros) y pagan los profesionales de las actividades extraescolares de ambas etapas. Para ello disponen del 21% del IRPF.
El Estado se ocupa de la educación secundaria, formación profesional y universitaria.
Según se nos informó, los objetivos del ayuntamiento de Tallin, en cuanto a la educación infantil, son:
o Ofrecer plazas para todos los niños y niñas
o El mantenimiento de las escuelas
o Supervisión y seguimiento de las direcciones de las escuelas
Tanto los centros públicos como los privados reciben de la administración local 1.279,25 euros por niño al año. En Tallin las familias pagan 22,25 euros al mes por cada pequeño que asiste a un jardín de infancia (el 8% del salario mínimo, que es de 275 euros al mes) y 1,4 euros al día en concepto de alimentación (tres comidas al día). Dada la variabilidad entre el tamaño y la riqueza de los municipios, la oferta de plazas de educación infantil, las cuotas y los salarios de los docentes también varían.

La pedagogía, la actividad diaria
El Currículo Nacional para Instituciones de Educación Infantil está en vigor desde 2008. Se espera que todos los centros (formalmente conocidos como lasteaed) se adhieran al mismo. En cuanto a la educación infantil, el Estado marca unos objetivos muy generales de final de etapa, que cada centro desarrolla según su proyecto.

Estos objetivos son:
o Preparar a los pequeños para la escuela
o Potenciar el pleno desarrollo de los pequeños
o Potenciar el uso del estonio (en las escuelas estonio/ruso)
o Respetar y partir de la particularidad de cada pequeño (ritmos, intereses...)
o Apoyar la creatividad de los pequeños
o Fomentar y reconocer la importancia del juego
o Promover los valores humanos y democráticos
o Promover las tradiciones y el folclore propios
o Potenciar la colaboración escuela-familia

Las diferentes áreas de conocimiento o ámbitos son:
o Yo y el medio (la naturaleza, el vecindario o barrio, educación vial...)
o Expresión oral: la lengua y su pronunciación
o Matemática
o Arte y música
o Movimiento
o Y, en las escuelas rusófonas, promover el estonio como segunda lengua

En la educación secundaria, para el próximo curso (2011-2012), el 60% de las materias debe ser en estonio (no todas las escuelas podrán llevarlo a cabo por falta de profesorado preparado que domine esta lengua).

La formación inicial y permanente de los profesionales
Las educadoras tienen estudios equivalentes a la nuestra Formación Profesional (ciclo o grado) y hacen once semanas de prácticas. Para ocupar la dirección de una escuela hay que tener, necesariamente, estudios universitarios. La formación permanente de las educadoras es organizada por la directora, en forma de intercambios con educadoras de otros centros... El Departamento de Educación del Ayuntamiento de Tallin también organiza actividades de formación para las directoras y otras para las educadoras (por separado). Son actividades voluntarias y gratuitas. Hay cuatro niveles en la trayectoria profesional de las educadoras, acompañados de incentivos económicos:
o Educadora reciente graduada (durante el primer año de trabajo)
o Educadora (del segundo al quinto año de trabajo)
o Examen y, si se pasa, entonces se es:
o Educadora experimentada (de cinco a diez años)
o Metodología (cada cinco años hay que renovar la calificación mediante un proyecto o memoria y plan de trabajo)

La evaluación
Las escuelas están sometidas a evaluación tanto interna como externa, obligatoria desde 2006. La evaluación externa del Estado es menos frecuente y en general se centra en un aspecto de la oferta, como la cualificación del personal, por la que podrían ser revisados el 10% de los maestros de educación infantil a nivel nacional.
Hay un sistema de evaluación/seguimiento de la dirección de cada centro que analiza cinco ámbitos: la gestión administrativa, la gestión económica, la dirección del personal, la colaboración entre los diferentes profesionales, la gestión pedagógica (resultados).
El Ministerio de Educación prepara especialistas en evaluación que asesoran a los centros y disponen de recursos para ayudar a llevar a cabo la autoevaluación y para dar su valoración sobre la situación del centro.
Para incentivar la calidad de los jardines de infancia se conceden premios al trabajo bien hecho (a la mejor dieta, el mejor programa de vida sana, a la mejor educadora...), que van acompañados de compensaciones económicas. Los centros participan mucho en ello porque es una forma de adquirir ingresos extra y prestigio entre la población. Todos los jardines de infancia visitados lucían con orgullo en un lugar bien visible los premios obtenidos.

El funcionamiento de los Lasteaed
Los lasteaed, jardines de infancia, gozan de una total autonomía de centro. El Ayuntamiento sólo contrata y supervisa la dirección de cada uno "y es esta dirección quien, consultando al consejo pedagógico, formado por maestros y administración, y escuchando el consejo de padres del centro, forma el equipo (contrata y despide), decide la metodología y la materia o tema en el que se especializa el centro, el número de grupos de cada edad, qué se prioriza en el presupuesto... No hay inspección.
Los jardines de infancia abren de 7 a 19 horas, pero hay pocos pequeños que estén las doce horas. La mayoría se va alrededor de las 5 de la tarde, o bien se queda haciendo actividades extraescolares un máximo de dos veces por semana.
En los jardines de infancia hay una clara división entre los pequeños de dieciocho meses a tres años y los de tres a siete años. Los grupos de menores de tres años están formados por dieciocho pequeños y los de tres a siete años por grupos de veinte y cuatro. En cada grupo hay dos educadoras y una auxiliar. Las educadoras están seis horas con los pequeños y disponen de una hora de preparación al día. Siempre coinciden dos personas en cada grupo (una educadora y una auxiliar).
Los edificios donde están ubicados los jardines de infancia son de diferentes épocas y estilos. En todos ellos cada grupo de pequeños dispone de un apartamento formado por cuatro salas de buen tamaño: una sala vestuario suficientemente amplia para disponer un armario para cada pequeño, donde dejar la ropa y los zapatos, un banco donde sentarse y cambiarse con tranquilidad (llevan ropa para estar dentro y fuera del centro y se cambian cada vez ellos solos), y un armario para calentar y secar la ropa en invierno; una sala de juego y actividad, con armarios y estanterías para el material, un sofá, mesas y sillas donde también se come, espacios de juego y trabajo...; una sala con cunas que se recogen y dejan un espacio donde a menudo hay elementos y rincones de juego simbólico, y, finalmente, un espacio de higiene con lavamanos, inodoros separados unos de otros y con puerta para preservar la intimidad de quien hace uso de ellos. Todos ellos "disponen de un vastísimo espacio exterior con suelo de césped, flores y plantas, arenales y elementos de juego diversos (hay centros que tienen las típicas estructuras y columpios metálicos y otros que disponen de tirolinas, elementos de madera, cubiertos donde guarecerse en invierno...).
La gran autonomía de centro de que disponen hace que cada uno "tenga su estilo, según el talante de la persona que hay en la dirección y el equipo que ha ido formando, y esto hace que las diferencias en algunos casos sean notables. Hay centros más tradicionales y otros más innovadores, algunos focalizados en la vida en la naturaleza, en el deporte y el movimiento, en el juego... y otros en la música, la danza, el folclore, el teatro... En todos los centros nos hablaron de un pedagogo estonio, Johannes Kais (1885-1950), como el gran inspirador de la pedagogía de los jardines de infancia. Además algunos centros siguen metodologías como Step by Step, Aprendizaje por descubrimiento (Bruner), Montessori,... y otros que dicen que lo que quieren es que "los niños lleguen al centro felices y salgan satisfechos...".
Los elementos centrales en la rutina diaria de los jardines de infancia estonios son la actividad al aire libre dos veces al día y una siesta o descanso de dos horas después de comer. Una rutina que, según nos dijeron, orienta, pero no limita, lo que se hace con los pequeños y que se varía según convenga.
La climatología del país es dura: en invierno se llega con facilidad a los 20º negativos y el día es muy corto. No obstante, los pequeños juegan un rato al aire libre cada día y por eso los horarios de la actividad al exterior se modifican durante el año para aprovechar al máximo la luz. Cuando hace buen tiempo, como durante los días de nuestra visita, casi todas las actividades se hacen en el espacio exterior, que en todos los centros visitados es muy extenso y está equipado diversamente.
Se procura que las actividades sean globalizadas (tipo centro de interés) y que incluyan elementos de diferentes áreas. Las salidas fuera de la escuela son habituales, a menudo se va al zoo, al bosque, al teatro, al museo de arte..., sobre todo con los mayores de cinco años.
Cada jardín de infancia se especializa en una o varias áreas o temas (educación medioambiental, nuevas tecnologías, arte, movimiento, vida sana,...). También ofrecen diferentes actividades extraescolares (judo, educación artística, inglés...) que los padres pagan aparte (22 euros al mes por actividad). No obstante se pone mucha atención a que cada niño participe sólo en dos actividades como máximo, para que disponga de tiempo para jugar libremente y para estar con la familia.
Las escuelas de primaria más solicitadas hacen pruebas de lectura, escritura, cálculo... a los pequeños a fin de seleccionar a los mejores de entre todos los que piden plaza, y a pesar de todo tienen listas de espera larguísimas. Este hecho ejerce mucha presión sobre los jardines de infancia y hace que en algunos de ellos se incorporen preaprendizajes (leer y escribir con letra ligada, sumar y restar...) y hace que algunas familias, durante el último año de lasteaed, opten por llevar al hijo a la escuela de primaria durante algunas horas dos o tres días a la semana, para que lo preparen para la selección que después tendrá que pasar para poder ir.